domingo, 6 de noviembre de 2016

Una de las obras maestras de Le Corbusier: La Tourette

Para muchos esta es una de las obras maestras de Le Corbusier. En su arquitectura, construida entre 1957 y 1960, la Tourette hay la armonía del espacio, el color, la luz y la música. El proyecto fue concebido desde una perspectiva interdisciplinaria ya que Le Corbusier trabajó en colaboración con el músico griego Iannis Xenakis, además de que en él aparecen piezas de pintura y cine de creadores de gran importancia.

Una de las obras maestras de Le Corbusier: La Tourette

Todo el edificio se organiza en torno a un patio interior. El monasterio, en forma de “C”, abraza a dicho patio y la iglesia, con forma de caja, cierra la “C”. Le Corbusier utiliza en esta obra sus postulados básicos de la arquitectura moderna: pilotis, terraza-jardín, planta libre, fenêtre en longueur, fachada libre. 

El edificio está realizado principalmente en concreto armado de acabado aparente y burdo. El sistema estructural consiste en losas, vigas, tabiques, caja de escaleras y columnas en concreto armado combinadas con muros de carga. 



En los espacios comunes las paredes curvas fueron simplemente superpuestas sobre la planta, totalmente independientes de la estructura de las habitaciones privadas que se ubican en la planta superior. Estas habitaciones, sin embargo, fueron construidas con paredes rectas que se apoyan en las columnas de la estructura. 



Las ventanas del patio interior cuentan con celosías verticales de concreto y vidrio que van desde el suelo hasta el techo. En el diseño de la fachada Xenakis recurrió al concepto del Modulor, consiguiendo un efecto asimétrico gracias a una progresión de rectángulos de diferentes anchos, buscando con ello la abstracción a partir de la línea recta y la repetición. La propuesta de Xenakis fue tan del agrado de Le Corbusier, que incluso la llegó a denominar como “El convento de Xenakis”. 

En relación a la estructura interna, el mismo Xenakis relata que surgió de sus conversaciones con los monjes. Tanto los paneles de cristal de la iglesia como los de las celdas fueron colocados de tal manera que pudieran captar la luz del sol durante el Equinoccio. 



El monasterio fue resuelto en dos niveles construidos sobre pilotis y dejando paso por debajo del edificio a la colina que permite utilizar el espacio liberado para caminar y meditar. El conjunto monástico está compuesto de iglesia, claustro, sala capitular, aulas, biblioteca, comedor, cocina y un centenar de celdas. 



En la última planta se encuentran las celdas de los monjes, relacionando a través de pequeñas aberturas en los corredores la solemnidad de la vida monacal con los colores y la luz del paisaje. Las celdas han sido acústicamente aisladas para permitir la meditación. En esta planta también hay salas de estudio, trabajo y recreación, conjuntamente con una biblioteca 



En la planta de acceso se colocaron las zonas comunes y en la planta inferior están el refectorio y el claustro de cruz que comunica con la Iglesia. 



El patio está cruzado por galerías acristaladas que comunican las zonas comunes del monasterio con la iglesia. 



A diferencia de los demás locales, la iglesia no descansa sobre pilotis, ya que es una especie de caja pura que se posa directamente sobre la ladera. Sus paredes interiores son sumamente gruesas, evocando la solidez de la arquitectura medieval. Están perforadas con aberturas horizontales cerradas con cristales de color que permiten la entrada de luz y otorgan al ambiente un halo espiritual. 





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